Poeta: por pequeña que sea la palabra,
por débil su sonido y pálida su voz
germina de un amor, de un contacto deseado
y transcurre su espacio buscando la unidad.
– Pablo Antonio Cuadra.
En la vida uno ambiciona muchos proyectos; algunos quedan en ideas, otros en borradores y muy pocos se concretan. Yo lo he experimentado. Pero aunque muchos de esos proyectos no se consolidaron, me empujaron a seguir caminando hasta llegar aquí. No es fácil definirse. Darío perseguía una forma que no encontraba su estilo. Carlos Martínez Rivas exhortaba a Beltrán Morales: “por favor, encuéntrate a ti mismo por fuera… No digo que te encuentres a ti mismo por dentro. No pido tanto”.
Debemos ser partícipes del mundo y la sociedad en que vivimos. En su encíclica Magnifica Humanitas (2026) el Papa León XIV dice que nos econtramos ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad de Dios y reconstruir las murallas. A cada ser que habita este mundo le corresponde un tramo de muralla para reconstruir; la pregunta es: ¿Cuál es el tramo que me corresponde a mi? Todos tenemos nuestras aficiones; pero también nuestro oficio, y es por medio de estos que podemos dar nuestro aporte.
En este año dos mil veintiséis, cumplo diez años de haberme licenciado en derecho por la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Unan León. En mi etapa de estudiante viví momentos significativos en la universidad: el centenario de la muerte de Rubén Darío, el centenario del Centro Universitario de la Universidad Nacional y el bicentenario de la universidad. Desde esa época quise escribir, inspirado por los grandes personajes que pasaron por la Facultad de Derecho.
Nunca pensé especializarme en el área del derecho en la cual me desempeño actualmente, pero las oportunidades se van dando y hay que tomarlas. Me abrumaba la idea de entrar al mundo de los abogados, los complejos judiciales y sus litigios; y hoy en día son nueve años de práctica, porque la vocación — que, en palabras del maestro Luis Morales — es una mezcla de los sueños y la realidad se va encontrando.
Los españoles dicen: La profesión va por dentro; yo digo que esta también va a acompañada de aficiones; y casi siempre, son estas las que moldean al profesional, dándole una forma única. La literatura, la música, la historia y el deporte, le permiten al abogado tener un panorama más amplio de la condición humana. Manuel Atienza (Oviedo, España – 1951) le aconseja a los estudiantes de Derecho que abran sus horizontes en la medida de lo posible; que estudien filosofía, literatura, que vean buen cine. Con el tiempo aprenderán derecho.
Carlos Fuentes dijo que su maestro de Derecho Constitucional — el jurista español Manuel Pedroso — le dijo: vamos a leer seriamente tres libros; La República de Platón, El Príncipe de Maquiavelo y El contrato social de Rousseau. Fuentes contó que en su época de estudiante de derecho la asignatura que más se le dificultó fue Derecho Mercantil; este mismo maestro le aconsejó: léete el César Birotteau de Bálzac y entenderás todo lo que es el Derecho Mercantil.
La afición al deporte me ha enseñado que existen nuevos mercados. En palabras de Otero Lastre (La Coruña, España – 1947), el derecho juega un papel importante en el mundo del deporte desde dos ámbitos; el primero es que es una actividad sometida a reglas. El segundo, es un ámbito más moderno; que está relacionado con el modelo económico en el cual se desarrollan hoy en día los clubes deportivos, y en el que el Derecho Marcario tiene mucha relevancia. En el caso del Real Madrid, las entradas a ver los partidos generan aproximadamente entre el 10% y 15% de los ingresos del club, pero el 40 % es generado por la marca Real Madrid que tiene un alto valor en el mercado.
Mi práctica central como abogado es la Ejecución Forzosa Hipotecaria. Fue por medio del estudio de la historia del derecho y el derecho romano, que llegué a conocer cómo surge la institución de la hipoteca. Tengo un gran interés en la historia del derecho; en poder investigar sobre la historia de la teoría de la justicia. Me interesa mucho conocer cómo fueron los primeros sistemas judiciales en Nicaragua; cómo eran los sistemas de justicia de los primeros pobladores de esta región. Cómo se instituyó la banca en el país y cómo se ha venido transformando; asimismo, cuáles son los retos del derecho frente a las nuevas tecnologías.
Quiero celebrar estos diez años como profesional del derecho con este nuevo proyecto; una página web donde compartiré mis ideas y opiniones. La intención es ir documentando mi trabajo. Si algunos colegas pueden servirse de ello, estaría encantado; de igual forma, si los estudiantes de derecho encuentran algo de valor por aquí, el objetivo estará cumplido. Con este proyecto quiero honrar la memoria de mi abuelo el Dr. Braulio Espinoza Mondragón (Chinandega, 1941). El título de la columna sobre derecho: La Ley y La Palabra, es el título del segundo capítulo de su obra La Trilogía del lenguaje del derecho (UNAN – León, 2014).
En esta web también encontrarán algún texto sobre cine y derecho, sobre literatura y derecho, sobre el deporte y su relación con el derecho mercantil y sobre mis aficiones; es decir, el hombre detrás del abogado. Además encontrarán textos sobre aquello que me mantiene en pie y me impulsa: la fe en Dios quien es él que me concede la serenidad. Quiero agradecer al ingeniero Omar Octavio Zapata Romero por su valiosísimo apoyo en este proyecto quien está a cargo de la creación de esta página web, yo solamente estoy poniendo el texto.
De antemano agradezco sus lecturas y sus compartimientos. Le escribo luego.
F. Medrano E.